Allá por el 2001, la noche de un domingo cualquiera me encontraba yo escuchando los 40 Principales, sí, esa cadena que solo emite pop y “música de masas” pero que por aquella época tenían dos horas a la semana de verdadero metal. El programa era RockStar y dirigido por el gran Mariano Muniesa nos servía todas las noticias, conciertos y clásicos del metal de todas las partes del mundo. Era un pequeño rinconcito donde disfrutar de buena música, antes de conseguir Internet en mi casa.

En aquellos tiempos yo no podía permitirme el lujo de estar despierto de 0:00 a 2:00am que duraba el programa, así que usaba mi pequeño equipo de música para grabar el programa todos los domingos, la cinta era de 90 minutos y siempre me perdía algo, no obstante al lunes siguiente me esperaba una sorpresa mientras me dirigía al instituto escuchando el programa del día anterior…

Iba andando por la calle con cara de dormido y con mi sony walkman en el cinturón, repasando el programa de la noche anterior mientras me estremecía de frío,  cuando de repente anuncian una banda alemana cuyo nombre no entendí muy bien y de golpe Eins, zwei, drei, vier, fünf, sechs….. Mis oídos se abrieron, y mi cerebro puso total atención en aquellas palabras y aquel ritmo demoledor, lento pero contundente… era la primera vez que escuchaba esa armonía musical tan bella y llena de matices, además en Alemán.

Repasé la canción una y otra, y otra y otra vez… no podía creer lo que escuchaba. Al salir del instituto me dirigí a una pequeña tienda de música en el centro del pueblo para preguntar por el último CD de Rammstein, no sabía ni el título del álbum, pero me lo iba a comprar solo por aquella canción, me había capturado, abducido… enamorado. La canción era Sonne, eso es todo lo que dijo Muniesa. Cuando el dependiente me dejó el disco en la mano comprobé rigurosamente la contraportada de la caja para corroborar que Sonne se encontrase en el tracklist. Efectivamente, mil seiscientas pesetas y el disco era mío. Corrí a casa a toda prisa y casi sin decir ni hola al entrar por la puerta, solté la mochila en la cama y encendí el pequeño equipo Aiwa para que sus 120W iluminasen mis oídos como nunca lo habían hecho.

Pensé en poner Sonne para escucharla de nuevo, pero quería ver desde el principio la composición y el orden que le habían querido dar a ese fantástico CD… cuando lo inserté en la bandeja, me senté en la cama en la posición ideal para tener una percepción acústica perfecta del estéreo según la posición de los bafles en la habitación.

Pulsé el play y subí el volumen. Comenzó Mein Herz Brennt: Nun liebe Kinder gebt fein acht… No podía creerlo, era casi mejor que Sonne, no la había podido analizar todavía ya que era la primera vez, pero se me ponían los pelos de punta con cada frase de Till. Cogí el libreto de las letras y seguí cada canción con la máxima atención que me era posible… Aquello era un discazo señores, el master piece de una banda que se ha convertido en mi preferida delante de cualquier otra. Empecé a seguir su carrera, sus conciertos y ha hacer una retrospectiva, ya que me había perdido dos discos de estudio y un directo que eran impresionantes antes de la salida de Mutter. Había empezado mi “era Rammstein”.

Toda esta parrafada, porque me apetecía explicarla y además me sirve para anunciar que la web oficial de Rammstein, ya está traducida al Español y a partir de ahora tendremos todas las noticias en la lengua de Cervantes, para que nos sea más sencillo de entender.

Aquí tenéis la noticia en su web.

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