Este artículo pretende ser una pequeña guía básica para aquellos que estén pensando en comprarse un nuevo monitor orientado al mundo Gaming y siempre está abierto a sugerencias.

UltraWide, Hz, tamaños y tipos de panel en monitores para Gamers.

Este artículo expresa mi opinión personal sobre los monitores que llevo probando algún tiempo, de los que no he podido probar, usaré algunas fuentes externas.

Resoluciones

Está claro que jugar fluidamente a 2k o 4k, hace falta una buena máquina, pero ¿Qué necesitamos realmente?

He escuchado a mucha gente decir que a tamaños mayores de 22″ o 24″ en una resolución de 1080p se ven los pixeles, por lo que he comprobado no tiene que ser 100% correcto. Tengo un Samsung 27″ Quantum Dot, y la verdad no los acabo de ver, también he comprobado que un UltraWide LG de 34″ con una resolución nativa de 2560x1080px tampoco los he podido apreciar.

Eso no quiere decir que en todos los monitores no se vean, pero insisto, en monitores de gama alta como los que he probado no.

No obstante, pensaréis, cuanta más resolución, debería verse mejor y sería una afirmación correctísima, pero claro, hay que valorar qué ganamos y qué perdemos, ¡Pues vamos a ello!

Ejemplo de monitor 21:9

Lo que ganamos es obvio, mejor definición de la imagen, es decir, mejores gráficos, ¿Y qué perdemos? Pues FPS, si estáis leyendo este artículo ya sabéis qué son los FPS, pero si acabáis de despertaros, os diré que los FPS son las imágenes por segundo que se muestran en la pantalla, y por lo tanto cuanto más mejor (con matices) pero para aclarar el tema, el ojo humano nota fluidez de la imagen a partir de 30fps y para una fluidez “perfecta” es a partir de 60fps. Esto hará que jugar a más resolución implique perder FPS ya que requiere más recursos del sistema y por lo tanto éste se quedará desfasado en menor tiempo. Sobre todo, la parte de la tarjeta gráfica.

Comparativa entre las resoluciones más comunes

Viendo esto, aquí es donde me mojo, merece la pena un monitor de más de 1080p, la respuesta es no, creo que le han metido mucho marketing a el tema de la resolución y que las mejoras son leves. Es más, si vamos muy sobrados de FPS se puede poner a una resolución mayor si el monitor lo soporta y que aplicar un filtro antialiasing muy superior, porque ¿Para qué íbamos a querer una imagen en 4K con dientes de sierra?

Fijaos lo mal que se ve la imagen de la izquierda y lo bien que se ve la de la derecha. Sobre todo en el pelo y las extremidades.

Ejemplo de imagen antes y después del filtro antialiasing

UltraWide vs 16:9

Aquí me centraré más en hablar del UltraWide, ya que considero que casi todo el mundo, ha visto un monitor o TV de este formato.

Comparativa entre 16:9 y 21:9

Entonces veamos a los pros y contras del UltraWide:

Una de las ventajas es tener una anchura extra en este tipo de monitores manteniendo la altura del monitor (con un pero, que veremos más adelante). Así que podemos ver más y mejor en nuestros juegos, puesto que puede otorgar ventajas tácticas al tener más campo de visión. Sobre todo, en juegos tipo MOBA como LOL (League Of Legends) o estrategia, como StarCraft 2 que permitiría ver más mapa sin hacer tantos movimientos de ratón. En juegos de fútbol también posibilitaría observar más terreno de juego, en los simuladores de carreras podrías ver a tus rivales adelantándote y anticipar mejor sus movimientos, por último, en los FPS, mejor conocidos como First Person Shooters o simplemente “Shooters” tendríamos más campo de visión aportando mejoras tácticas sobre nuestros movimientos. De hecho, debido a esto, Blizzard eliminó en 2016 esa posibilidad de relación de aspecto de su shooter Overwatch, alegando ventajas para ciertos jugadores, que eran injustas para los que no disponían de un monitor con estas prestaciones.

También cabe destacar que la inmersión en el juego aumenta bastante, mejorando a la típica configuración de antaño de tres monitores, pero sin marcos, que por pequeños que fueran, estaban ahí.

Los contras son bastantes también, el primero de ellos es que algunos juegos, sus cinemáticas o el propio YouTube, están en formato 16:9 y no optimizados a nuevos formatos como 18:9 o 21:9 que son aspectos más comunes del UltraWide, así que se verán unas franjas negras en los laterales que bajo mi punto de vista son horribles y que fastidian un poco la experiencia al visualizar imágenes en el monitor.

El “pero” que comentaba antes sobre la altura, es que ésta no se pierde siempre que juguemos en monitores de más de 28”, esto quiere decir que en un monitor de 34″ UltraWide, por ejemplo, la altura es equivalente a un monitor de 27″ con aspecto 16:9, así que, si queréis jugar en formato ultra panorámico, debemos asegurarnos de utilizar monitores de 28″ o superiores, yo recomendaría de 34″ por varios motivos:

Imaginaos que jugáis a un juego en 16:9 y 1080p, y se ven las dichosas franjas negras a los lados, pero al tener un monitor tan grande, la pantalla se quedará como si tuviera un tamaño de 27″, es decir, como si una pantalla de 27” estuviera plasmada dentro de la de 34”. Así que no tendréis la sensación de estar desaprovechando el monitor porque el estándar Gaming en los monitores más grandes suele ser de 27″. Por lo tanto, no estáis perdiendo tamaño, simplemente le estáis añadiendo calidad cuando jugáis en la resolución nativa del monitor.

Otro punto negativo que he podido ver en los shooters en primera persona, es que a veces los juegos no están optimizados para UltraWide, con eso me refiero a que por ejemplo en Battlefield 1 se ve bastante bien pero el mini mapa y el menú de munición, quedan muy en los bordes del monitor, eso hará que tu cabeza gire como en un partido de tenis para ver dichos ítems, y que con la anchura extra solo ganes en inmersión, pero no te aportará ventajas, ya que cuando estás jugando a este tipo de juegos, no mirarás a los extremos de la pantalla para buscar enemigos, tu vista se concentrará en la parte central de la pantalla y moveréis el ratón para buscarlos, cosa que con Borderlands 2, por ejemplo, no pasa puesto que han dejado estos elementos de la interfaz en medio de la pantalla.

Interfaz BattleField 1 en 21:9

 

Así que quedaría como un monitor 16:9 pero simplemente le agregan más FOV (campo de visión) a la pantalla aprovechando la anchura extra, que insisto, no te dará una ventaja táctica, pero si una inmersión extra.

Paneles

Hay multitud de tecnologías de paneles en la actualidad, dependiendo de sus cualidades físicas, pero hablaremos de los más comunes hoy día.

Para ello hay que tener en cuenta un concepto básico, que es el tiempo de respuesta y que se mide en milisegundos. Este tiempo de respuesta es el tiempo que tarda un píxel en cambiar de un color a otro en escenas de movimiento rápido. Con este concepto claro, podemos continuar.

Los paneles TN

En estos paneles, los cristales líquidos se colocan en una disposición perpendicular al panel de la pantalla. Ubicándolos de esta manera se consigue que los cristales tengan mucho espacio para moverse entre sí, y de esta manera reaccionar de una manera muy rápida a los cambios bruscos de iluminación, y por ello este tipo de panel es el que mejor tiempo de respuesta tiene, típicamente de 1ms. Esto es ideal para películas de acción o videojuegos, donde el enfoque de la cámara cambia bruscamente.

El punto negativo de este tipo de paneles es precisamente su gran virtud, y es que a causa de los grandes espacios entre los cristales que nos brinda ese gran tiempo de respuesta se producen fugas de luz de tamaño microscópico, y éstas deterioran visiblemente la calidad de la imagen. Por este motivo, escucharéis a expertos hablar de los paneles TN como los que mejor tiempo de respuesta tienen, pero las imágenes son de una calidad inferior.

Los paneles VA

En los paneles VA los cristales líquidos se colocan en una disposición paralela al panel de la pantalla, de manera que estos cristales están mucho más cerca unos de otros. Esto produce que no haya prácticamente fugas de luz, consiguiendo una mejora de la calidad de la imagen considerable, pero sin embargo el tiempo de respuesta sube bastante dado el poco espacio que tienen para moverse los cristales. Por ello, este tipo de monitores tienen tendencia a crear el llamado “ghosting” o estela, que consiste en que en escenas rápidas los objetos de la imagen dejan una leve estela (de ahí su nombre) que resulta bastante molesta. Como adivinaréis esto en un apartado como el del Gaming es totalmente inaceptable. Estos monitores están más destinados a imágenes estáticas o trabajos en los que no haya gran movimiento de la imagen.

Ejemplo de Ghosting

Paneles IPS

En los paneles IPS los cristales están dispuestos de forma paralela al igual que en los paneles VA. No obstante, los paneles IPS ofrecen unos mayores ángulos de visión, normalmente 178º en casi todos los casos, y los tiempos de respuesta han sido mejorados, sobre todo en las gamas más altas. Es por esto que este tipo de pantallas suelen ser las elegidas para videojuegos o películas de acción, ya que ofrecen una gran relación entre el tiempo de respuesta y la calidad de la imagen.

Es cierto que hay otros tipos de paneles, como PLS, OLED, IGZO… pero son mucho menos comunes y mucho más caros, algunas son tecnologías relativamente nuevas que aún no se están explotando a nivel comercial por su alto coste de producción.

Ejemplo de las anomalías de un monitor TN vs IPS

Por lo tanto y viendo los paneles más comunes, no hay del pódium en lo que a calidad de imagen se refiere:

En primer lugar, IPS, después VA, y por último, TN.

Aquí podríamos englobar a dos segmentos de necesidades. Jugadores profesionales o aficionados altamente competitivos y el resto de los mortales.

Como decíamos, los milisegundos miden el tiempo que tarda un pixel blanco en volverse negro y volver a activarse en blanco, y si tenemos un monitor de respuesta pobre genera un efecto estela o ghosting que en un juego competitivo o de alto rendimiento va a empeorar el desempeño por una pérdida en la calidad de la imagen. Pero no influye en que veas al enemigo antes o después, ya que el cerebro humano es incapaz de reaccionar en esos tiempos, desde que ves al enemigo hasta que tu cerebro envía la orden de hacer clic y el dedo responde a esa orden pasa hasta un segundo, está claro que todo suma, y si tenemos un ratón, teclado y pantalla con mejores tiempos de respuesta, ayudarán a nuestro “torpe” organismo a ganar unos enteros ante el rival. Por lo que recomiendo usar un panel TN con un milisegundo de respuesta. De hecho, si nos podemos permitir monitores con tecnologías como nVidia G-Sync o AMD FreeSync será mucho mejor, ya que en la pantalla solo se mostrarán frames completamente procesados por la GPU y no algunos que están incompletos y se muestran parpadeos, como cuando se usan monitores sin la mentada tecnología.

Por lo tanto, para el perfil de profesional o alto rendimiento, recomiendo un panel TN. Para el resto de los mortales, sin embargo, creo que lo mejor es ir directamente a por un IPS o VA, ya que los que jugamos para disfrutar, apreciaremos el mejor colorido que nos ofrece un IPS o los negros más profundos que consigue un panel VA.

Aunque he jugado más en IPS y en VA, tengo que decir que me gustan más los paneles IPS por lo comentado anteriormente. Es curioso porque hace poco un amigo se compró un PC con Ryzen y Vega y todavía no se había decido por el monitor, así que tiró de una televisión LG 720p. He de reconocer que tenía un contraste de colores brutal y se veía más que decentemente, aunque reconociendo esto he tirado por la borda todo lo comentado hasta ahora.

Hercios, el gran dilema

Los Hercios representan la cantidad de imágenes por segundo que es capaz de mostrar nuestra pantalla, como explicación sencilla podemos decir que se puede mostrar un juego a 30FPS en una pantalla de 60Hz, y un juego a 60FPS en una pantalla de 60Hz, pero no podremos ver un juego a 144FPS en una pantalla de 60Hz, es decir, el juego lo veremos, pero los FPS no serán reales; estaremos viendo 60FPS, aunque nuestro indicador de FPS indique 144. Por el contrario, si tenemos una pantalla que soporta 144Hz, pero nuestra gráfica es de gama media o baja, nunca llegaremos a esa tasa de FPS, por lo que todo el equipo debe ser acorde.

Actualmente existen monitores con una frecuencia de refresco de 144Hz con los tres tipos de paneles mencionados, pero ¿En qué influyen los hercios en el mundo Gaming? La respuesta es clara: En todo. Solo quiero deciros que al instalar tu monitor con 144Hz y arrancar Windows, empezareis a notar que el puntero del mouse se mueve de manera más fluida, ¡Pues imaginaos en los juegos!

Aunque no todo es de color de rosa, al igual que en las configuraciones 4k, las configuraciones para 144Hz también tienen un coste elevado, ya que poner a más de 100hz los juegos más punteros es costoso a nivel global, PCB, RAM, FA y el resto de componentes, aparte de tener un buen procesador que lleve al límite tu GPU, no obstante, en este caso creo que el gasto está más justificado, porque sí que hay una mejora muy palpable.

Conclusiones

En resumen, tenemos tres factores a tener en cuenta además del precio, pero de ese que se ocupe cada uno:

  • Calidad vs Rendimiento: Tendremos que elegir el tipo de panel, VA, TN o IPS
  • FPS vs Resolución: ¿Prefieres jugar a 1080p con todo fluido a 144Hz o verlo todo ligeramente mejor, pero a 60FPS?
  • 16:9 vs 21:9: Relación de aspecto actual o mayor inmersividad a cambio de ser de los primeros en adoptar este “nuevo” aspecto en las pantallas.

¿Qué queremos? ¡Pues todo! A partir de aquí me daré rienda suelta la subjetividad y recomendar básicamente dos opciones: el formato estándar con relación de aspecto 16:9 de 27″ a 144Hz o UltraWide (típicamente de relación 21:9) de 34″ a 144Hz con panel IPS en primera opción.

¿Y qué es tener todo? pues tener el UltraWide de 34″ a 144hz en un panel IPS. Si los puntos negativos no son un problema grave para ti, creo que este es el mejor tipo de monitor que hay actualmente en el mercado, ya no solo por la inmersión en juegos, sino para el día a día, porque navegar por internet con un UltraWide es un lujo, ver películas en 21:9 es otro lujo, ya que sabemos que se graban en este formato de manera nativa y desaparecerán las franjas negras horizontales a las que estamos tan acostumbrados en nuestros televisores. Y finalmente, para trabajar será otro lujo ya que te permite tener holgadamente dos ventanas con el típico tutorial ya sea vía video o vía web mientras tienes justo al lado la otra ventana en la que quieras trabajar.

Monitor 21:9 con dos ventanas abiertas

Además, con el paso de los años, la evolución tecnológica ha conseguido rebajar mucho el tiempo de respuesta GTG de estos monitores, así que ya podemos encontrar paneles IPS con 1ms de respuesta y tecnologías nVidia G-Sync o AMD FreeSync, eso sí, preparad las carteras…

Y vosotros ¿Qué monitor tenéis?

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